Historia del Maquillaje

Conozcamos un poco sobre el Mundo del Maquillaje. Una industria millonaria que ha construído muchas fortunas. El objetivo para el consumidor del maquillaje es hacerse más atractivo para la pareja. En la gran mayoría de las culturas es la Mujer la que se suele maquillar, pero hay algunas culturas aborígenes donde el hombre es el que se maquilla. En nuestra cultura occidental algunos hombres se maquillan, especialmente en compañías aéreas (auxiliares de vuelo) y en algunas otras profesiones como los militares, pero lo hacen por camuflaje. Al final de este artículo Usted podrá conocer 90 estilos de maquillaje diferentes en Mujeres.

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Egipto. En esta civilización destaca la gran importancia que tanto mujeres como hombres daban al adorno corporal. Los egipcios utilizaban colores fuertes y brillantes para resaltar los ojos El aseo diario era un ritual que duraba horas. El rasurado de la cabeza se hacía por motivos diversos: como medida de higiene, por el clima o bien por motivos religiosos. Elaboraban sus propias cremas a partir de aceites y plantas, y se depilan el vello superfluo, en lo que eran unos maestros. Utilizaban el antimonio (elemento químico, semimetal) rojo para los labios.  Para los ojos aplicaban tonos turquesas que secaban mediante pulverización de piedras minerales.

Las cejas se exageraban al igual que los ojos y se hacían en forma de cara de pez utilizando el kohl. Las uñas de manos y pies se pintaban de colores brillantes, especialmente púrpura. Como símbolo se usaba la barba postiza, privilegio del faraón. Se han hallado numerosos instrumentos utilizados para cosméticos, destacando la “paleta de toro” que se encuentra en el Museo de Louvre. Estas paletas se utilizaban para mezclar aceites y diluir cosméticos.

Los griegos y romanos utilizaban también el ‘kohl’ para maquillar los ojos y las pestañas. Mientras que para blanquear la piel utilizaban una mezcla a base de yeso, harina de haba, tiza y albayalde (carbonato de plomo). También perfilaban las cejas y coloreaban los pómulos y labios con tonos rojizos.

En el Renacimiento la tendencia era llevar cejas finas y tez muy blanca. Los ojos se delineaban con negro, mientras que los párpados eran coloreados con azul o verde y los labios llevaban colores rojos intensos en forma de corazón. También solían pintarse lunares, ya que se consideraban estéticos.

En el siglo XIX se exageró la palidez del rostro, al punto que las mujeres ingerían sustancias tóxicas como el plomo y arsénico, que podían causar la muerte. Se marcaban también las ojeras y los pómulos se coloreaban levemente mientras que los labios tenían un color carmesí.

En los primeros años, surgen los primeros polvos faciales perfumados, como los creados por el maquillador Max Factor. Los avances científicos también favorecieron la producción cosmética, como el descubrimiento de los estearatos, colorantes que revolucionaron la fabricación de labiales de nuevos colores. El actual mercado cosmético es una enorme economía global valuada en aproximadamente $ 40 mil millones de dólares, principalmente generado en los países occidentales, éste que está en constante expansión a otros mercados globales. Uno de los proveedores de cosméticos más conocidos y más antiguo es la de L’Oreal. L’Oreal comenzó en 1909, especializada en productos para teñir el cabello en Francia, ésta creció con bastante rapidez y, finalmente, llamó la atención de algunas empresas ya establecidas cosméticos en los EE.UU.. El año 1910 fue cuando la talla de Max Factor, Elizabeth Arden y Helena Rubinstein comenzaron su dominación global de este mercado ahora altamente lucrativo. Estas empresas no fueron acompañadas por los demás hasta que se unió a Revlon poco antes de la Segunda Guerra Mundial y Estee Lauder justo después de la Segunda Guerra Mundial. 

En la década de 1930, los maquillajes estaban cada vez más al alcance de las mujeres de toda clase social, mientras que se inspiraban en íconos del cine como Greta Garbo y Marlene Dietrich, con un rostro muy claro y aterciopelado, con cejas finas, redondas y un poco caídas, y unos labios finos.

Después de pasar el difícil y austero período de la Segunda Guerra Mundial, el ideal de belleza lo encarnó Brigitte Bardot y la tendencia dejaba de remarcar la boca con tonos oscuros, dando mayor importancia a los ojos.

En los 60 conviven dos tendencias: una que defendía la sofisticación y otra, la naturalidad de la mujer. La piel lucía entonces un tono menos pálido y más saludable, y con más frecuencia hay quienes se atreven a usar colores estridentes, propios de los psicodélicos años 70. También se ponen de moda las pestañas postizas y las cejas extremadamente finas, mientras que en la boca predomina el  rosa, al igual que en los pómulos.

Durante las  décadas siguientes, surge una obsesión por mantener una piel bronceada y  conviven variadas tendencias. Algunas más atrevidas juegan con colores estridentes, mientras otras están inclinadas hacia el ‘look’ natural, como sucedió en los 90, gracias al aparecimiento de bases y polvos translúcidos y del ‘gloss’ o brillo. En la actualidad, la característica es la variedad y el constante aparecimiento de innovaciones en la cosmética, como la utilización del aerógrafo para maquillar.

Muchos de los productos disponibles en la actualidad cuentan no sólo un beneficio visible para la piel, sino con una nutrición uno también. En cuanto a los cosméticos su desarrollo podría ser visto como dar un paso atrás en la cronología de la historia hacia Egipto. Durante años, los ingredientes sintéticos habían sustituido a los naturales debido a su facilidad para trabajar y los resultados visibles. Pensando en los consumidores, se han buscado mejores productos utilizando materiales naturales u orgánicos. Los productos naturales contienen minerales e ingredientes vegetales y los productos orgánicos están hechos con productos agrícolas orgánicos.

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